Duerme una vez
Duérmete de nuevo
Tal vez cuando despiertes vuelva a estar bien todo a tu al rededor.
Cierra los ojos y abre tu mente ¿Qué abruma tus días? ¿Es el reflejo que produce el espejo cada vez que te miras o es la sombra del pasado que no vuelve?
Cuéntame aquella historia que hablaba de caricias infinitas y de relojes que paraban el tiempo, en un instante que perduraría por una eternidad. Uno siempre quiere volver ahí.
Háblame de tu dolor ¿qué te hizo así? Tus brazos se cierran en el vano intento de alcanzar lo inalcanzable y tus labios buscan el beso de la historia. La historia queda atrás a medida que la escribes amigo mio. Nada es para siempre.
Ven. Es buen momento para respirar, para ahogar las penas en el suspiro del aire, camina conmigo, enciérrate en mis brazos, no entiendas nada porque todo lo sabrás cuando lo tengas que saber. Siempre tiene que llover para disfrutar la salida del sol.
Despierta una vez.
Despierta de nuevo.
Mira el cielo, más allá de él. ¿No oyes el canto de la aurora? ¿No? Yo tampoco, pero sé que está ahí para ti, para mi, para el mundo. Nadie está privado de la felicidad, el hombre más miserable de la tierra puede encontrar el consuelo en el rocío de la mañana, su felicidad es incomprensible.
Y tú, estás ahí en silencio. Mirando la niebla que inunda tu alma, abriéndote paso entre los cadáveres sepultados en tu abismo.
Una melancólica sonrisa cruza tu rostro ¿Qué piensas ahora? Yo te puedo decir que la culpa no existe, tan solo circunstancias encadenadas trágicamente al destino. Todo es una gran red, estratégicamente trazada a sus nudos le llamamos errores pero sólo son los avisos de que algo va a cambiar, y créeme que siempre cambia algo
.
Te mueves en el silencio. Buscas un escondite. Encuéntrame a mi. No te sientas mal, puedes llorar sobre mi. ¿Sientes el aroma de la hierba mojada? La mojamos a diario con nuestro pesar, nuestro lastimero andar. ¿Puedes sentirme a mi? soy verdadera pero imaginaria, tu amiga y enemiga, todo a la vez.
Pero verás que después no habrá dolor que doblegue tu tranquilidad, debes tener fe, querido, todo está ahí, donde nunca quieres mirar, en aquel lugar que olvidas cuando todo sale mal, tu voluntad.
Ahora me desearás buen viaje, yo te lo deseo a ti. Avanza decidido. Cuenta tus historias, camino a casa encontrarás a quienes extraerán de ellas el sustento que necesitan.
¿Qué te hizo así? Tan maravilloso, tan melancólico, tan hambriento de existir, tan esperanzado por morir.
Sonríe, nada acaba en la despedida.
Nos vemos cuando veas el sol tras la lluvia.