martes, 22 de septiembre de 2009

Tiempo

El tiempo pasa, el mundo gira y yo me encuentro suspendida en el aire revisando mi reloj. No corre. Miro hacia atrás y veo que las escenas pasadas se alejan más y más cada segundo y no hay nada que yo pueda hacer.
Camino. Permanezco en el mismo lugar, estancada en mi perpetuo presente que en este caso no proviene de futuro alguno.
Y giro. En esta noche que no se acaba, que no puede acabar. No quiero ver el amanecer; no ahora, no sola, no sin saber que cuando éste llegue le seguirá un día. Pero estoy detenida.
¡Estoy loca!... Más bien ¡Estamos locos! Locos de hambre y muertos de sed, de volver y sentir. No estoy sola y no estás solo. Tú vives en tu mundo y yo veo el mio vivir sin mi, en su tiempo y en su espacio que no me pertenecen.
Tengo ganas de algo, un deseo que prefiero guardar y extrañar en silencio, como si nada, con la caja a medio abrir por si lo encuentran, lo decifran haciendo andar este minutero que detuvo su cabalgar.
Vuelo. Entre el momento y lo eterno me paseo sin ver progreso. Allá ustedes con su porquería de Primavera, a mi no me nacen estaciones porque estoy en la transición, con un pasado que huye y un futuro que se esconde. Cuento granos de arena derramada y cuento historias, cuento glorias y desiluciones, cuento ovejas y nada ocurre.
Para qué estamos con cosas, cada uno elige su tiempo y el corazón lo administra de acuerdo a las necesidades de sus sentimientos. Hay dos tipos de querer: El que se rige por el amor y el que se rige de la voluntad. Y ahora, en mi interminable ahora mis dos Querer están sometidos por la espera, por el tiempo. Siempre fuertes y valientes.
En fin, yo estoy cautiva y no sé cuán triste o alegre me resulta encerrarme tras las rejas de mi propia cárcel y lanzar al vacío las llaves, ser mi propia gendarme porque tu estás dormido y no puedo despertarte porque en este tiempo que corre estamos demasiado lejos y no sé qué tan próximos.
Así es, llámenme prisionera de un estancamiento espacio-temporal que es de alta seguridad y no me quiere dejar escapar a recoger encuentros. Nos encerramos para no vernos encerrados ni vernos las caras ni decirnos todo cuanto pensamos. A fin de cuentas, cada uno sabe como funcionan sus misterios y hasta el último engranaje del relojito de bolsillo.
Sé que somos dueños de todo lo que es nuestro aunque el tiempo del planeta no nos pertenezca, aunque sabemos que nacemos maduramos y envejecemos. Somos dueño de nuestro mundo y de todo lo que ocurra dentro de él; el tiempo, las prisiones, el querer, el espacio, los misterios, los secretos, los presentes, los pasados y los futuros, el amor, el odio y tú no.
Y aun así no entiendo por qué uno elige parar cuando debe andar y andar cuando debe parar. ¿Por qué decidimos dejar lo más nuestro? El lugarcito dentro de nosotros donde somos Dioses ¿Por qué nos abandonamos y decidimos contemplarnos? ¿Por qué no mover las manecillas rotas y ponerse en marcha? ¿Por qué estás tan lejos?
Insisto en que no estamos solos. Yo floto a tu lado y tu estás de pie presente pero ausente...




Sé que puedo avanzar y retomar al futuro ¿Pero por qué será que no lo hago?

sábado, 19 de septiembre de 2009

Reflexiones

Parecía que este invierno no sería como los demás, frió y tormentoso. Me dijeron que esta lluvia era un buen augurio, que me dejara deslumbrar por la vida y sus sorpresas, sus vueltas en espirales que siempre te llevan donde comienzas y nunca te das cuenta por vivir preso de esta locura infame.
Y sentí ese calor renovado y el frío calando mis huesos calentaba el corazón ¡Qué alegría! Las gotas que caían del cielo eran como pétalos de rosa tierna de temporada y fue distinto todo, fue todo hermoso.
Pero sigo siendo yo, sigo aquí. La muchacha sentada bajo el sauce, mirando entre las hojas un sol temeroso. Miro y pienso.
Esto de vivir es una cosa extraña, las reglas no existe, aun no veo que alguna se cumpla, el mundo gira como quiere y el universo en expansión ya no tiene conciencia de lo basto que es y se mueve independiente sin saber por qué.
Sentí que lo tenía todo y ahora necesito ¿necesito? Si, siempre necesitamos y cuando lo hacemos creemos que somos los únicos, que nadie en este mundo puede carecer más que nosotros y que por ello el cielo y la tierra deben estar a nuestra disposición. En el fondo somos egoístas y bien poco sabemos pero nos sentimos sabios a la hora de reclamar lo nuestro, o lo que nosotros creemos que lo es.
Esto de amar es aun más extraño que vivir y nadie comprende todavía si es más o menos importante. El amor es sublime y es grotesco, es esperanzador e hiriente y por sobre todo es universal, porque todos dicen amar... a un hombre, a una mujer, a la familia, a la vida, a la muerte, a la nada, a una pistola.
Y lo más ridículo de todo esto es que cuando amamos creemos amar de verdad y que nadie en el mundo podrá hacerlo como nosotros pero la verdad es que siempre habrá alguien que lo hará mejor y también lo hará peor porque esta humanidad mediocre no se sabe entregar por completo ni conoce exactamente cómo es, cada uno lo siente como puede.
Me dijeron que esto era cosa de dos, pero no estoy tan segura. Si fuera cierto... yo siento algo por alguien y no es recíproco, entonces ¿No hay amor? Pues bien, yo creo que esto es mucho más sencillo: El amor es de uno, de dos, de 3 y el mundo entero.
Yo lo amo a él y él ama a otra que está enamorada de bah que no sabe que sentir. Yo cuento a cuatro. ¿Entonces qué sienten ellos?
Hoy graniza y duele en mi cuerpo desnudo porque el invierno se va, y ahora viene la tempestad, todo al revés y ahora el amor es entre él, el clima, las circunstancias, yo y quizá quién más.
Ya estoy hablando sin sentido, pero mejor hablar a quedarse en silencio, vaya uno a saber los locos que pueden tropezarse con mis letras y hallarles un sentido.
Leía un libro hace un rato y decía que tenemos muchos Yo pero que siempre miramos ese Yo que no nos gusta e ignoramos los cientos de Yo que podríamos amar.
¿Podría quererme a mi misma?
Quizá. pero tengo miles de Yo... ¡Que empiece la Búsqueda!!!
¿Qué hacía? Ah si, decía que la vida, el mundo y el amor eran extraños, creo que no es necesario leer esto para saberlo. Creo que no es necesario que pierdan su tiempo leyendo estas lineas, pero por algún motivo siento que yo no estoy perdiendo mi tiempo al escribirlas.
Cayó el diluvio.
Mi árbol se esfumó, mis libros, mis buenas ideas y mi desnudez, estoy sola... no me refiero a sola de no estar con gente ¡Hay más de mil millones de estúpidos a mi lado!
Estoy sola dentro de mi, sola en mi soledad, sola en mi cabeza que estaba llena de mi. Pero ellos también están, pero somos indiferentes porque hoy no nos queremos tomar en cuenta ni nos queremos tomar enserio.
Lector, yo sé que no comprendes nada, pero entiéndeme y entiéndete.
Sigo ahora en mi nada que no es tan nada porque hay cielo y está nublado y sigue granizando
y yo me siento en mi nada que no es tan nada porque hasta eso es algo.
Y espero...
A que el tiempo pase
A que sane mi locura que no quiero ver sanar.
Como nunca, a rogar que vuelva este invierno.
Y el tiempo pasa.
No entendiste nada ¿Cierto?

jueves, 10 de septiembre de 2009

¿Podrías?

¿Podrías quedarte a mi lado?
¿Podrías abrazarme esta noche?

¿Podrías acaso quererme como nadie?
¿Podrías quererme con mis alegrías y mi tristeza?
¿Aun cuando quieras estar conmigo y yo quiera estar a solas?
¿Podrías sostener mi mano cada vez que quiera salir corriendo?
¿Podrías tan solo quererme así?
Así como soy
y como no soy también.

¿Me querrías los días en que me venza el sueño antes de la noche?
¿Podrías quererme también las veces en que las noches nos descubran juntos y no exista el sueño?
Y más aun
¿Podrías quererme si el amanecer no llega nunca tras una mala jugada?
Incluso si el destino nos pone de cabeza
y tira con fuerza de todo lo que nos une
¿También me querrías?

¿Soportarías mi falta de fe y mis tardes de quebranto?
Y si las puertas de mi futuro se cierran de un repentino portazo
¿Estarías allí para ayudarme a buscar nuevas salidas?
¿Podrías quererme cuando yo no quiera querer?

¿Podrías hacerme olvidar las heridas que no olvido?
¿Tocarías lo más profundo de mi corazón con tus palabras?
¿Podrías verme a través del espejo y verme bien?
¿Podrías tú, mi amigo, quererme hasta hacer que me quiera?
¿Y si quiero morir, convertir mi muerte en vida?

Luchar juntos en una batalla que no acaba
caer y levantarnos
una y otra vez
Mirarnos a los ojos y querernos como nunca
Besarnos en la oscuridad del infinito
y alumbrar nuestras faltas
para hacerlas nuestras fortalezas

¿Podrías hacer todo esto?