Porque ahora no sé si todo fue un sueño o una realidad muy dulce y cruel a la vez. Porque, la verdad es que a través de tus ojos percibo una memoria olvidada... donde yo soy una pieza que no encaja en el puzzle, y no te voy a mentir, esa perspectiva me asusta.
Es ese error, ese engaño demasiado sencillo, esa tierna fantasía de creer que podremos sortear todos los obstáculos... Y ¡Cuándo abro los ojos! estoy otra vez sola, con el tibio cosquilleo en las manos, ese que queda cuando alguien la cogió, pero pasa que ahora no hay nadie... sólo ese tibio cosquilleo que termina por ser una brisa, nada.
Creo que fui yo la que falló, y no a ti precisamente, le fallé a mi seguridad. Salí de mi sombrío escondite antes de saber que había terminado la lluvia y cuando sentí su canto -tu canto- en mi oído, sólo pude caer, sólo pude desvanecerme por la tierra húmeda. Sentí el placer casi primaveral de las mariposas recorriendo mi cuerpo... Pero antes de darme cuenta, se transformaron en mil demonios que a partir de caricias ultrajaron mi sangre y mi corazón que se deshacía lentamente. "Lo siento, he fallado... ahora tengo miedo". Ahora esos demonios, serán los centinelas de mis sueños, los encargados de turbar con tu imagen cualquier vestigio de libertad y al despertar me darán el gran golpe, ese que todas las mañanas me traen a tierra, los que me hacen entender que en ningún lugar estoy a salvo, que estoy prisionera, de mi en ti.
Y no es que sea tu culpa, de todas maneras la dueña de mi mente soy yo, soy yo la tonta... pensando todos los días que esta vez sí vas a hablarme y vas a invitarme a conversar, a compartir el techo que siempre compartimos sin darnos cuenta o que hoy (¡Sí, hoy!) nos regalaremos una educada y cómplice sonrisa, de esas que nadie entiende, de esas que son un secreto que ni siquiera nosotros conocemos.
Pero la cosa es simple, mi cuerpo yace de pie, en un paradero de Santiago, es de noche, hace frío y sólo miro una cuadra más allá...cierro los ojos y mi mente vuelve tras mis pasos, pero donde vaya, tu ya no estás; en el café estoy sentada y sola, en la calle voy enredada a las caricias de nadie. Porque tú me borraste... yo me he quedado vagando ¿Es posible que sólo yo haya vivido esto?
Mírame....no soy un fantasma...
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